El sastre del vinilo: John Hassell [mundo vinilo]

Si eras músico, vivías en Londres en las décadas de los años 60 y 70 del siglo XX, tenías poca pasta y necesitabas transferir tus grabaciones desde cinta magnetofónica a un vinilo, el estudio John Hassell Recordings era un buen sitio adónde ir.
Porque recordemos que en aquella época tanto las grabaciones caseras (las maquetas, vaya) o las profesionales (las hechas en estudios de grabación profesionales, vamos), se realizaban con grabadores de cinta magnetofónica o “magnetófonos”. Algo así como la cinta de cassette, pero a lo grande.
Sólo era cuestión de presupuesto si te podías permitir grabar tu música en magnetófonos de 2 pistas, magnetófonos estéreofónicos (los famosos “4 pistas”) o magnetófonos multipistas (de 8, 16 o 24 pistas de audio.). Puro vintage sonoro en formato analógico.

Magnetofón // Foto (cc) Gilles Péris y Saborit
Grabador de cinta magnetofónica Akai // Foto (cc) Gilles Péris y Saborit

A lo que vamos, el estudio de John Hassell estaba ubicado en una casita del agradable barrio londinense de Barnes. Allí (21 Nassau Road, London SW13) vivía el Sr. Hassell con su esposa rodeados de todo tipo de cacharrería. Sin ir más lejos el centro de la salita lo presidía un enorme torno de fabricación alemana donde el Sr. Hassell cortaba discos de acetato (también conocidos como dubplates).

John Hassell Recording Studios
John Hassell Recording Studios, un tesoro escondido en Barnes. Mapa cortesía de Soundofthehound.com

Básicamente, un dubplate es un disco de aluminio recubierto con una capa de laca sobre el que directamente puede grabarse sonido o al que se le puede transferir sonido desde otra fuente (desde un magnetófono, por ejemplo).
Los dubplates se han utilizado a lo largo de la historia para muchas cosas, pero en la época y lugar que nos ocupa eran usados ávidamente por los pinchadiscos de los “reggae sound systems” – unos potentes equipos de sonido itinerantes instalados en furgonetas-, que habían llegado a Londres desde Jamaica a través de la influencia cultural de las diferentes olas de emigrantes que provenientes de las Antillas, llegaron masivamente a las Isla Británicas desde la década de los años 40 del siglo XX.
En las guerras de “sound systems” que se organizaban los suburbios negros londinenses los pinchadiscos competían por ganarse el favor del exigente -e intransigente- público pinchando dubplates con las novedades más calentitas del momento.

Un disco editado por John Hassell
Un disco editado por John Hassell
Mientras que el Sr. Hassell (ingeniero de sonido de profesión), ofrecía sus modestos servicios (servicios que hoy llamaríamos low cost, vamos) para la grabación (estudio portátil, cortadora de acetatos…) y edición de discos (editaba ocasionalmente bajo la etiqueta “John Hassell Recordings” discos de vinilo de 10 y 12 pulgadas a artistas de segunda fila), a la vuelta de la esquina (en Church Road) se ubicaban los famosos Olympic Studios donde grababan por entonces músicos de talla mundial: Jimi Hendrix, Led Zeppelin, The Rolling Stones, The Eagles…

Dennis Bovell, el maestro del dub
Dennis Bovell, el maestro del dub

Un dubplate es un disco de aluminio recubierto con una capa de laca sobre el que directamente puede grabarse sonido o al que se le puede transferir sonido desde otra fuente

La historia nos lleva ahora al año 1977 cuando el músico de reggae y dub originario de Barbados Dennis Bovell encontró en las páginas amarillas de Londres un anuncio de una empresa que ofrecía sus servicios de corte de discos de acetato: efectivamente, se trataba de John Hassell Recordings.
Bovell se encaminó hacía el barrio de Barnes y al llegar al lugar en cuestión se encontró con un venerable anciano británico de elegantes maneras, ciego desde la Segunda Guerra Mundial y que fumaba sin parar enormes cigarros habanos, mientras que su esposa Felicity no paraba de preparar tazas de té y café.

Bovell le dijo a Hassell que necesitaba “cortar” sus grabaciones de cinta a un disco de acetato, pero que era música jamaicana y que hasta ahora no había encontrado a nadie capaz de transferir el sonido desde cinta sin que perdiera su esencia, la música jamaicana los blancos no la entendían, al transferirla a disco se perdía toda la potencia de los bajos (esos “bajos pesados”); en definitiva Bovell buscaba a alguien que supiese trabajar con las frecuencias graves debidamente.

El Sr.Hassell se puso manos a la obra y Bovell comprobó de forma sorprendente que John Hassell era un auténtico maestro en su trabajo y que era capaz de grabar dubplates de dub y reggae con el mejor sonido que jamas había escuchado. ¡Y a qué precios!
La noticia corrió como la pólvora (“hay un tío en Londres que sabe cortar discos de reggae“) y la casa de la familia Hassell se llenó bien pronto de músicos de reggae provenientes de las cuatro esquinas del Reino Unido y los dubplates “made in Hassell” pasaron a convertirse en piezas muy cotizadas por los “sound systems”.

El single Tour-de-force de Dr Bird llegó al número 10 de la lista británica de singles de reggae en julio de 1978. Fue cortado por John Hassell.

Por desgracia, la historia de John Hassell apenas está documentada (¡si no estás en la Wikipedia no existes!) y apenas hay información disponible sobre su biografía, aunque se pueden ver algunas imágenes de Hassell trabajando en su estudio en “Reggae Britannia” un recomendable documental de la BBC que cuenta la evolución de la música jamaicana en las islas británicas.

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