A lo largo de su décimoquinta edición más de 60 000 personas han pasado por el festival La Mar de Músicas
La Mar de Músicas 09 en imágenes - Fotos: Chema Helmet
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A lo largo de su décimoquinta edición más de 60 000 personas han pasado por el festival La Mar de Músicas. Desde ya empieza la cuenta atrás para la decimosexta edición en la que Colombia será el país invitado.
Aunque el festival abarca otras facetas culturales además de la musical, en lo que a música se refiere el público ha respondido y en los conciertos de Khaled, Pablo Milanés, Alondra Bentley, Lidia Damunt y Laura Moré, Rokia Traoeré, Emir Kusturica, Madeleine Peyroux, Guinga, Orquesta Chekara de Tetuán, Melisa Laveaux, Lucinda Williams, Elbicho, Orquesta Buena Vista Social Club, Yann Tiersen, Ojo con la La Mala y Calle 13 se agotaron las entradas... La leche.
Y según informa la organización del festival, la página web de La Mar de Músicas ha tenido más de un millón y medio de visitas.
A la vista de estas impresionantes cifras, parece que el festival todavía no ha tocado techo.
Para las próximas ediciones del festival se prevé potenciar los conciertos gratuitos de la Plaza del Ayuntamiento de Cartagena y en concreto, en lo que a la edición del año que viene se refiere, ya se han mantenido algunas reuniones con personal diplomático de Colombia, promotores y músicos del país suramericano.
Parece que todo son buenas noticias y mejores expectativas para el festival, que terminó de forma apoteósica y espectacular su decimoquinta edición en una noche inolvidable gracias al tremendo concierto de los portorriqueños Calle 13, al que le siguió un espectáculo piróctecnico mientras por megafonía sonaba una sabrosa rumba (Gózala) de los bogotanos Orquesta 33 que transformó al Auditorio del Parque Torres en una auténtica salsoteca. Esto promete.
Khaled, el rey del raï -
Foto: Chema Helmet
Khaled
Auditorio Parque Torres - Sábado 4 de julio
El Rey del raï volvía a la Mar de Músicas once años para inaugurar la la decimoquinta edición del festival cartagenero.
Y como ya es habitual el auditorio del Parque Torres se llenó de cuerpos gozosos y ávidos de diversión y de buen rollito veraniego.
Los aledaños del recinto estaban reforzados con una presencia policial superior a la habitual y también en el interior había más seguridad que en otras ocasiones. Supongo que la organización del festival todavía se acordaba de la anterior actuación de Khaled en La Mar de Músicas. En aquella ocasión el concierto tuvo que terminar por la vía rápida debido a una invasión de escenario provocada por los enfervorecidos compatriotas de Khaled, quienes sólo querían besar y abrazar a su ídolo, pero la cosa se desmandó y el artista se vió forzado a retirarse precipitadamente del escenario rodeado de sus guardaespaldas.
En su segunda visita a Cartagena el argelino venía a presentar
Liberté, un disco con menos pop, despejado de aditamentos superficiales y mucho más puro y esencial. La vuelta a los orígenes. Así, Khaled empezó su recital de una forma insólita: tocando el acordeón, algo que hacía en sus tiempos mozos cuando iba por Orán amenizando bodas y celebraciones. La pena fue que sólo se acordara del acordeón durante la primera canción, porque fue un comienzo sensacional y colorido.
El amigo Khaled vino arropado por una banda muy pulcra y solvente (sección de metales incluida), mientras que desde la platea era continuamente jaleado por una legión de incondicionales que rendían su pleitesía
al Rey del raï.
El monarca norteafricano tocó canciones de su último disco y los grandes éxitos de siempre (el concierto terminó -cómo no- con
Aicha) para regocijo de la afición que se quedó con ganas de más. La Mar de Músicas 09 comenzó con buen pie.

Lidia Damunt -
Foto: Chema Helmet
Nosotras somos de aquí: Lidia Damunt, Alondra Bentley y Laura More
Catedral Antigua - Lunes 6 de julio
El coqueto escenario de la Catedral Antigua de Cartagena (un lugar precioso aunque de visibilidad limitada, eso sí), acogió una noche de magia protagonizada por tres "murcianicas". La Mar de Músicas también cuida la cantera.
Lidia Damunt, su guitarra y su pandereta tobillera se ocuparon de hacernos entrar en calor. El
country del Mar Menor de la Hello Cuca, es crudo y sin concesiones. Lidia toca canciones directas y aceleradas que galopan desbocadas a golpe de tacón. Un concierto de Lidia Damunt es una experiencia física en primera persona en la que los personajes que pueblan sus personalísimas canciones cobran vida y nos transportan a ese imaginario universo donde
Tormina campa a sus anchas. Enorme.
La Señorita Bentley es otra joven que sigue una imparable trayectoria ascendente. Talento y canciones los tiene a raudales. Y escuchar esas canciones en un espacio como los restos de la Catedral Antigua de Cartagena en una apacible noche de verano es una experiencia difícilmente olvidable. Durante su actuación fue capaz de detener el tiempo, de envolvernos con su musicalidad y de mecernos el alma con una suave brisa de quietud. Todo lo que rodea a Alondra es delicado, y con la incalculable ayuda de los todoterrenos Xema Fuertes y Caio Bellveser las canciones más que cantarlas parece que salen de su guitarra y echan a volar como pájaros multicolores. Además, Alondra se tenía guardado un as en la manga: ni más ni menos que la presencia de Gary Olson (The Ladybug Transistor), quien acompañó a Alondra en
Meltdown a la voz y en
Giants and windmills a la trompeta. Maravilloso. Si esa noche Lidia Damunt fue la carne, Alondra fue el espíritu.
Difícil papeleta le quedó a Laura More tras la impactante actuación de Alondra Bentley. La murciana, después de unos años de trayectoria interesante participando en diversas aventuras del panorama
indi acaba de editar
On time, su primer disco como solista, un fresco ejercicio de folk y soul a medida de sus canciones. Laura estuvo acompañada de una excelente banda (
More freaks), puso muchas ganas, sonó de maravilla... pero al final faltó algo. El suyo fue un buen concierto, sin duda, pero después de las actuaciones que la precedieron esa noche no fue suficiente. Una lástima.

Marianne Faithfull en La Mar de Músicas - Foto: Chema Helmet
Marianne Faithfull
Patio de Armas - Jueves 10 de julio
Estaba escuchando la primera canción del concierto de Marianne Faithfull y me horroricé de todas todas. "
Esto es una bacalá", pensé para mis adentros. Me temí lo peor y me dije que si en cuatro o cinco canciones el asunto no cambiaba, me largaba pitando del bello Patio de Armas del Cuartel de Artillería de Cartagena. Pero no, al final me quedé el concierto entero. De menos a más la legendaria
Sister Morphine (más bien ya tenemos que hablar de
Grandma Morphine) completó una actuación interesante a ratos (los menos) y muy floja en general.
Marianne Faithfull llegó a Cartagena con mucho pasado, pero con una actitud gélida y distante y sobre todo, llegó muy cortita de voz.
El repertorio fue de lo más heterogéneo: Bessie Smith, Dolly Parton, Randy Newman, Kurt Weill, Nick Cave, Black Rebel Motorcycle club, Rolling Stones, Morrisey... Tocó todos los palos y por todos pasó sin pena ni gloria. Estuvo acompañada Doña Marianne por una numerosa banda que hizo todo lo posible por salvar los muebles, pero sin tampoco esforzarse mucho. Una noche a olvidar.

Madeleine Peyroux en La Mar de Músicas - Foto: Chema Helmet
Madeleine Peyroux
Patio de Armas - Domingo 12 de julio
Madeleine Peyroux, a norteamericana "parisina" ha editado en 2009
Bare Bones, su cuarto disco, un disco por el que continúa la senda ya abierta en anteriores trabajos, esto es, jazz vocal, chanson
francesa y unas gotitas de pop y de folk americano.
La industria (más bien sus Departamentos de marketing) nos intentan vender al "producto Peyroux" como la sucesora de Billie Holiday. ¡Ja! Qué cachondos son estos tipos expertos en mercadotecnia.
La chica salió con ganas de agradar e hizo todo lo posible por congraciarse y comunicarse con el público (en castellano, francés e inglés). También demostró tener sentido del humor y sentirse cómoda en un papel de irónica y descreída. Pero aunque se esforzase por caernos lo más simpática posible, su discurso musical se vió lastrado por factores que a priori deberían serle favorables. Todo era tan pulcro, tan medido, tan bonito, tan correcto, tan placentero... que al final se convirtió en monótono. La perfección prevaleció sobre la emoción.
Además de tocar canciones propias, en el repertorio de la cantante de Georgia hubo hueco para sus "mayores" y cayeron temas de Leonard Cohen y Bob Dylan. Y por supuesto, la Peyroux tuvo su "momento Obama" a quien le dedicó la balada
Something grand. No estuvo mal, pero podía haber sido mucho mejor.

Yann Tiersen en La Mar de Músicas - Foto: Chema Helmet
Yann Tiersen
Auditorio Parque Torres - jueves 23 de julio
Segunda visita del bretón Yann Tiersen a La Mar de Músicas y cartel de no hay billetes. En la sociedad de la (des)información tan actual, tan moderna y tan superficial el nombre del músico francés ha trascendido entre el gran público y para ellos siempre será "el compositor de la banda sonora de Amelie". Y nada más.
Así que todo ese público que por esnobismo acudió al Auditorio del Parque Torres para luego poder decir "
yo estuve allí", no creo que esperase asistir a un concierto oscuro, denso y abigarrado. Un concierto de rock angustiado, con mucha guitarra eléctrica y sin ningún acordeón
a là Amelie. Seguro que eso explica el hecho de que unos cuantos abandonaran horrorizados el recinto con el concierto a medias. Bien por el francés. Yann, la próxima vez si puedes mete más caña todavía.
El ruido y la experimentación fueron los pilares que sustentaron la actuación del septeto con el que se presentó el multiinstrumentista de Brest, quien tocó sobre todo guitarra eléctrica, pero también teclados y violín. La omnipresencia de las inquietantes ondas Martenot y las agobiantes aportaciones de un secundario de lujo como Matt Elliott (el ex The Third Eye Foundation abrió la noche en solitario con su obsesiva guitarra "multisampleada") fueron un excelente refuerzo a las densas y matizadas composiciones de Yann Tiersen.
Fue un concierto intenso, ruidista
y heterogéneo al que le falto un puntito de concreción para terminar de cuajar.
Yann Tiersen tocó muchos palos (rock ruidista a lo Sonic youth, trip-hop denso a lo Portishead, rock experimental a lo Radiohead, ambientaciones cinematográficas a lo Morricone...) para terminar perdiéndose en su propio laberinto y no parar de dar vueltas sin encontrar la salida.
Mala Rodríguez y Refree con la Original jazz orquestra del Taller de Músics de Barcelona
Auditorio Parque Torres - sábado 25 de julio
«Ojo con la Mala» es el título del espectáculo musical que presenta en escena a Mala Rodríguez y Refree con la Original Jazz Orquestra Taller de Músics. Un espectáculo que combina a una rapera, a un músico indi y a una
big band que se reúnen con el fin común de transformar el repertorio hip hop de La Mala en temas de jazz.
Ojo con la Mala es un espectáculo convincente que pivota sobre la figura central de María Rodríguez. Dueña y señora del escenario, a la andaluza le gusta dejar claro que quien manda sobre el escenario es ella, no en vano tiene a más de quince músicos a su disposición.
Ojo con la Mala es una experiencia insólita, una ventana de aire fresco que le permite a La Mala liberarse de los rígidos cánones estéticos que el hip hop suele imponer a quienes lo practican y una oportunidad de demostrar que es una artista versátil y libre en una constante búsqueda de su propia vía de expresión.
Liberado de sus corsés, y después de pasar por las manos de Refree, el repertorio de la Mala se desenvuelve de una forma más que aceptable por territorios jazzísticos: hay toques de
electrojazz, de
funk, de
soul jazz, del jazz clásico de la era dorada de las
big bands...
Aunque en el tramo final de la actuación el ritmo decayó un poco y se perdió algo de frescura, la nota final roza el sobresaliente y lo mejor de este proyecto son indudablemente los nuevos caminos que deja vislumbrar y la constatación de que en la escena de hip hop nacional hay artistas que comienzan a salir del barrio y a mostrar sintomas de madurez.
Calle 13
Auditorio Parque Torres - sábado 25 de julio
La brillante clausura de La Mar de Músicas tuvo como protagonistas a Visitante, Residente y PG-13, o lo que es lo mismo, a Calle 13.
Durante un par de horas los hermanos portorriqueños ofrecieron una tremenda descarga de energía y calentura con sabrosas y directas dosis de cumbia, hip hop y regaettón del bueno (que lo hay).
La fiesta arrancó cuando la melódica de Visitante
inició los primeros compases de
No hay como tú, el pegadizo tema que originalmente grabaron junto a los mexicanos Café Tacvba. Y a partir de ese momento las siguientes dos horas se convirtieron en una impresionante fiesta que puso a bailar hasta a
"los que nunca bailan que se quedan arrinconaos /
Sin levantarse con los huevos pegados al muslo bendito (...) a los aburridos / con los pies deprimidos / Mira como se levantan con las piernas culembas / Mira como aprietan la bemba / Mira la gordita metiendo la barriga / Mira como se fatiga / Bajando hasta el fondo profundo bien hondo"... (
Cumbia de los aburridos).
Calle 13 es una potente máquina de gozar gracias a la contagiosa energía de Residente y PG-13, la destreza de Visitante (acordeón, teclados, programaciones, guitarra, charango...) y la potencia de una banda versátil formada por más de media docena de impresionantes músicos, sección de viento incluída. Durante todo el espectáculo la conexión de Calle 13 con el público fue total y Residente supo meterse al público en el bolsillo desde el primer instante (
"Vosotros sois mi sangre").
Pero no hay que llamarse a engaño, que Calle 13 es mucho más que una mera "gozadera". En las canciones de Calle 13 además de muchos motivos para pasárselo bien hay mensaje y los portorriqueños no tienen pelos en la lengua a la hora de hablar de las numerosas injusticias que desgraciadamente todavía abundan por el continente americano ("
Obama cabrón te estamos vigilando") y de plantear reivindicaciones (
No queremos que Puerto Rico sea una fokin colonia").
El repertorio de la noche fue una sucesión encadenada de canciones irresistibles (
La fokin moda, Se vale todo,
Hormiga brava,
Que lloren,
Un beso de desayuno,
Ven y critícame,
Fiesta de locos,
Llégale a mi guarida,
La jirafa,
Pa'l Norte,
Atrévete te te,
Electro movimiento,
Tal para cual,
Tango del pecado) y como era de esperar, la Mala Rodríguez puso su granito de arena en la fiesta cuando subió al escenario para cantar con sus colegas el tema
Mala suerte con el trece.