El festival total
En medio de una escena nacional más que saturada de
festivales, ha surgido un nuevo festival con voluntad
de
permanencia y con ambiciones multidisciplinares. Se trata de un
festival que abarca a partes iguales reflexión,
creación y diversión. Y para
lograrlo, el Festival
SOS 4.8 toma como leitmotiv
la sostenibilidad y su relación con distintos
ámbitos de
la existencia humana: el consumismo, la democracia, la sociedad de
masas, las estructuras de poder, etcétera.
Pensamiento:
ética,
cultura y sostenibilidad
El festival arrancó el mediodía del viernes 2
de mayo con el ciclo
Voces. En dos
sesiones matinales, cuatro pensadores de alcance internacional
disertaron sobre
Ética
y sostenibilidad y sobre
Sostenibilidad y cultura
respectivamente. Tras las conferencias se organizaron mesas redondas
abiertas a la participación del público.
Voces
fue un éxito rotundo: el público
acudió en
masa y las mesas redondas se prolongaron hasta las cuatro de la tarde.
El sociólogo francés
Gilles Lipovetsky
fue el primero en intervenir. Lipovetsky ha publicado recientemente
La felicidad
paradójica
(Anagrama, 2007) donde disecciona las claves de la
(in)felicidad;
afirma en esta obra que una sociedad apática,
individualista y obsesionada por el consumo (¿como la
nuestra?)
es incapaz de ser feliz.
El siguiente en intervenir fue el filósofo italiano
Gianni Vattimo
(formulador de la "filosofía del pensamiento
débil"), quien a pesar de compartir los
presupuestos
pesimistas de Lipovetsky, aboga, sin embargo por una
filosofía
esperanzadora que no excluye creencias aparentemente en crisis como el
cristianismo, del que promueve una más que particular
reforma.
El sábado fue el turno del filósofo,
sociólogo y psicoanalista esloveno
Lavoj Žižek,
(quien en 1990 llegó a ser candidato presidencial a la
República de Eslovenia), gran renovador del discurso
filosófico actual con su acercamiento desde los postulados
de la
filosofía lacaniana a manifestaciones culturales de la
sociedad
de masas. Žižek ha advertido recientemente de los peligros del
nuevo discurso dominante medioambiental, al que considera en su mayor
parte conservador.
Por su parte el británico
Simon Critchley
se ha ocupado del problema del sentido de la vida en el
presente
cambiante. Critchley es uno de los primeros
filósofos en
crear una ética de la deconstrucción, y sostiene
que el
hombre se interesa en la filosofía no debido a un deseo de
saber
más, sino debido a la experiencia íntima de una
decepción. Critchley afirma que “
no
hemos llegado a la modernidad, a una forma secular de vida social.
Vivimos todavía entre guerras de religiones y
metafísicas
diferentes”. Un retroceso que Critchley pretende
reparar
con una ética mínima vital, que tome ejemplo de
la
literatura y del arte como inspiración práctica y
no
meramente teórica.
Arte: creación y participación
ciudadana
La parte más novedosa
del
festival. El festival SOS 4.8 ha sido concebido
simultáneamente
como un laboratorio de creación artística y como
una sala
de exposiciones y pretende borrar los límites entre el
artista y
la audiencia. Durante las primeras 24 horas el público
asistió en directo e in situ a la creación y
producción de proyectos artísticos previamente
seleccionados por los comisarios Paco Barragán, Christiane
Paul
y Rirkrit Tiravanija (entre los más de 500 proyectos
provenientes de todo el mundo presentados a la convocatoria lanzada por
el festival) durante el
Mustang
Work in Progress.
El segundo día del festival el público pudo ver
el
resultado de las obras creadas el día anterior. Obras que
pertenecían a diversos ámbitos: artes
plásticas,
net art,
videocreación
,
performance,
creación sonora...
Las obras seleccionadas para el
Mustang Work in Progress
fueron:
Between
now and 5 minutes ago de
Schwarzlose/Lund (Alemania/Suecia),
Verde que te quiero verde II/Non
Spheres VIII de Luis Berrios-Negrón/Eric
Adamsons (Puerto Rico),
Aproximaciones a una
película de
Cecilia Szalkowicz (Argentina),
Society as a work of art
de Azat Sargsyan (Armenia),
Murcia
de Dani Marti (Australia/España),
Space station Murcia
de Vargas Suárez-Universal (EE.UU./México)
Además, el propio festival invitó a participar en
el
Mustang Work in
Progress a
una serie de artistas. A saber: el Grupo de tecnología
musical
de la Universidad Pompeu i Fabra (Barcelona), que
realizó
demostraciones en vivo del
ReacTable,
un instrumento musical electrónico colaborativo dotado de
una
interfaz basada en una mesa, e inspirado en los sintetizadores
modulares de los años sesenta; Jonah Brucker-Cohen/Katherine
Moriwaki (EE.UU.) con
Trashbotic
Musical orchestra, HeHe (Reino Unido/Alemania) con
Toy parade project,
Jesús Segura (España) y
1 minuto leyendo a Žižek,
Superflex (Dinamarca) con
Supercopy,
Eugenio Merino (España) con su obra
Rainbow warriors.
Por último, quiero mencionar especialmente a los
multidisciplinares y divertidísimos Corporación
Bacilö (España) con su obra
Sin dormir (
24 acciones SOS-temibles),
quienes que fueron la auténtica revelación del
festival
con sus 24 acciones artísticas de guerrilla urbana
(enterramiento de futuros restos arqueológicos, la toma al
asalto de una cabina de
diyei
para leer un manifiesto, peregrinaciones a La Manga, un intento
fallido de invasión pacífica del
escenario durante
la actuación de Rufus Wainwright o el paseo en coche que le
dieron a tres ciudadanos elegidos al azar...)
Música: un poco de todo
Para empezar hay que alegrarse de que la primera edición de
un festival resulte tan exitosa. El escenario fue magnífico,
la producción impecable, el sonido adecuado y los horarios
se cumplieron escrupulosamente, así que enhorabuena
SOS.
Digitalism
sábado 3 de mayo
Muy interesante lo del dúo alemán. Estos dos jovencitos
practican un tecno descarado e inspirado con fuerte acento
teutón. No le hacen ascos al rock y a la vez saben cómo
hacernos bailar y disfrutar. Tremendamente resultones. Pero
su actuación terminó abruptamente cuando
estaban lanzados. Dio la sensación de que les cortaron la
luz.
Fangoria
sábado 3 de mayo
Tocaron muy poco, pues parte de su tiempo se lo comió el "
show" de Nancys rubias, el consiguiente cambio de
backline
y el intermedio que los propios Fangoria incluyen en su concierto para
cambiar de escenario, vestuario y decorados. Pocos grupos hay en
nuestro país capaces de ofrecer un espectáculo integral
como el de Fangoria. Tienen carisma, una estrella por cantante, buenas
canciones y en escena son espectaculares. No se les puede pedir
más. De lo mejorcito del festival, pero supieron a muy
poco.
James
viernes 2 de mayo
El grupo de Tim Booth y compañía está
viviendo una segunda juventud. Confieso que no soy especialmente fan de
los británicos, pero en directo son un grupo de talla
y con chicha. Y aunque apenas me llegan un par de canciones de
su extenso repertorio, estos tíos saben lo que se traen
entre manos. Su concierto fue impecable. Aunque yo sigo pensando
que su momento ya pasó y como ya dije tras verles en el
Summercase 2007, y por mucho que les disguste, estábamos
allí para escuchar sus canciones de toda la vida y no para
oir canciones nuevas y desconocidas.
Kaiser Chiefs
viernes 2 de mayo
Kaiser Chiefs son lo que son. Intensidad y rock
hooligan
a piñón fijo. No llevaban ni treinta segundos en el
escenario y Ricky Wilson ya se había encaramado a todo lo
encaramable. Estos chicos son el grupo perfecto para un
festival, sin trampa ni cartón van directos al grano a base
de estribillos coreables y guitarrazos cazurros. Ideales para terminar
empapado e irse corriendo a la barra a por más birra. Por
cierto, salieron al escenario al son del
Money for nothing de Dire Straits.
Nancys rubias
sábado 3 de mayo
Yo creo que si Nancys Rubias no hubiesen tocado en el SOS y su tiempo
de actuación lo hubiese aprovechado Fangoria, todos
hubiésemos salido ganando. Innecesarios. Y si además es
cierto que tocaron en
playback...
Rufus Wainwright
viernes 2 de mayo
El año pasado el canadiense giró con banda y según
el propio Rufus, perdió tanta pasta que ahora tiene que tocar
solo para pagar sus deudas. Está claro que un festival al aire
libre no es el sitio más apropiado para Rufus en
versión "
solo performance", y tocar después de James y antes de los Kaiser chiefs es cuanto menos extraño.
Pero estamos ante un artistazo y él solito es capaz de
llenar el escenario. El amigo Wainwright puso la magia y el sentimiento
y cerró su fascinante actuación con el
Hallelujah de Leonard Cohen.
Second
viernes 2 de mayo
La cuota local le tocó cubrirla a Second, y claro, les
tocó romper el hielo y ser los primeros en salir a tocar. Y
como siempre, estuvieron a la altura de lo esperado. Second es un grupo
de una gran profesionalidad y que rara vez pincha. Cumplieron su papel
con dignidad, tocaron sus cuarenta minutitos entregándose a
fondo, nos regalaron perlitas de su repertorio y hasta tuvieron tiempo
para tocar un poco del himno que han compuesto para el centenario del
Real Murcia.
The Cabriolets
sábado 3 de mayo
Con la cantidad de grupos de calidad que hay por ahí
dejándose la piel durante años y años y que saben
que ni en sueños llegará a tocar en un festival de
magnitud. Pero claro, entre sus miembros nadie tiene un apellido con
glamour. La presencia de The Cabriolets en el SOS 4.8 me resulta
incomprensible.
The Chemical brothers
sábado 3 de mayo
Los esperados. El dúo formado por Tom Rowlands y Ed Simons
llevan haciendo su particular agosto por los festivales veraniegos de
nuestra piel de toro desde hace diez años. Ahora los hermanos
químicos también podrán decir que han tocado
en Murcia. En la versión 2008 de los Chemical Brothers el ojo le
gana al oído. Tienen estos tipos un espectáculo visual
que es descomunal, mayúsculo, difícilmente superable. Y
sin embargo, hay un claro desequilibrio entre lo que se ve y entre lo
que suena. ¿Espectaculares? Sin duda. Pero les faltó
pegada.