Año IV - Edición número 147
festivalesdepop.com · La actualidad del pop, del rock y más allá
inicio > festivales > Rockdelux music weekend 2007 ..
REPORTAJE: ROCKDELUX MUSIC WEEKEND 2007
Un cartel de calidad y a precios asequibles
Segunda edición del minifestival itinerante organizado por Rockdelux y Houston Party Records
Fernando Ganzo
Rockdelux music weekend
Fotos: Fernando Ganzo
La experiencia del Rockdelux Music Weekend fue todo un éxito en su paso por la barcelonesa sala Apolo, que se vio casi repleta durante las dos noches que duró el mini-festival.
Rockdelux y Houston Party Records demostraron tener muy buena puntería a la hora de conformar un cartel muy heterogéneo pero sin romper una unidad de espíritu afín a cierta forma de entender la música. Con hacerse una representación mental de lo que es pasar de Elvis Perkins a Nacho Vegas y Rosenvinge pasando por Sisa, basta para hacerse una idea de lo que queremos expresar.
Es de agradecer la existencia de pequeños festivales en plena ciudad como éste, en épocas como el mes de octubre, donde la agenda está un poco más relajada y donde realmente apetece acercarse a una sala de toda la vida a disfrutar de conciertos de alto copete como fueron todos los que se vieron el 19 y 20 de octubre en la Ciudad Condal.

La experiencia se repitió durante el mismo fin de semana en Madrid, Palma de Mallorca y Valencia, y nosotros te contamos nuestras impresiones de lo sucedido en Barcelona.

Eef Barzelay
El líder de Clem Snide, una de las bandas más importantes de los últimos años pese a no haber adquirido un gran nombre, se presentaba esta vez acompañado de una banda de formato sencillo (otra guitarra, un bajo y batería).
Pese a su tímido aspecto, Barzelay demostró tener algo que no todos tienen: tablas para saber defender un repertorio sobre un escenario. Su sólida actuación llegó a tener momentos altamente emocionantes, y siempre salpicados por su sorprendente humor entre canciones. Se echó en falta algún hit de Clem Snide, pero se puede decir que Barzelay triunfó, y seguirá triunfando.

Elvis Perkins
Elvis Perkins se confirmó como una muy interesante aparición en el sobresaturado panorama del folk-pop actual. Su propuesta sabe no caer en la sensiblería, pero tampoco en una excesiva jocosidad o frivolidad. Interpretó su agradable disco de debut Ash Wednesday casi al completo, con momentos sublimes como el While you were sleeping, y también algún tema nuevo, sorprendentemente animado.
El toque freak aportado por sus músicos y por él mismo terminó de completar una efectiva puesta en escena. Al hijo de Anthony Perkins le tocó abrir fuego en la Apolo, y lo cierto es que cumplió con creces y se retiró del escenario con aroma a triunfo.

Kurt Wagner
El hombre de Lamchop, extrañamente solitario sobre el escenario para los que acostumbramos a verle con su extensa banda (si bien es cierto que cada vez su formato es más y más reducido), fue superando los nervios y ganándose a toda la sala tema a tema. Tras dejar el escenario desierto, solamente ocupado por un extraño tendal sobre su silla, comenzó su actuación con una potente interpretación a capella en la pista, entre los espectadores.
Fue una improvisación blues caminando entre la gente que sirvió para que el hombre de la gorra y las gafas superara sus nervios y se lanzase al micrófono. Una vez allí, la inseguridad mostrada en los interludios (donde demostró un agudo sentido del humor) se veía interrumpida en cada canción, dando una auténtica lección de lo que es una interpretación en solitario, y lo que supone poder crear un ambiente tan estremecedor con tan sólo una guitarra, un pedal y la voz, interpretando temas de distintas épocas de su banda.
El motivo del tendal (se lo estarán preguntando) era colgar las partituras de las canciones que iba interpretando, así, al llenarse el tendal sabría que tenía que terminar su actuación. Finalmente, no le dio tiempo a llenarlo, pero a nadie le habría importado.

Nacho Vegas y Christina Rosenvinge
Junto a The Wedding Present eran los grandes cabezas de cartel, especialmente por poder ver juntos a dos grandes de la música española de los últimos años. El caso es que las expectativas no se vieron cubiertas y, aunque no se puede hablar de decepción, sí que fue un cierto chasco.
En primer lugar, el sonido era horrible, resultando casi imposible distinguir las voces de Nacho y Christina, algo que el público hizo saber con comentarios entre canciones. Aunque este problema se fue resolviendo poco a poco, quedaba el gran hándicap: el estado de Christina. Una afonía le impedía levantar su ya de por sí delicada voz, y además su equipaje se había perdido en el aeropuerto, lentillas incluídas, lo cual hizo que nos encontráramos a una Rosenvinge de andar por casa, con gafas y sin los elegantes trapitos que suele lucir. Sin embargo, la decadente elegancia y el saber estar sobre un escenario de Nacho hicieron que estos problemas se olvidaran o que, mejor dicho, fueran valorados para poder apreciar una actuación en la que hubo mucho esfuerzo.
Así, se consiguió dar un tono entrañable, comprensivo y empático entre público y artistas, y la desdichada Christina se llevó una comprensiva ovación. En cuanto a los temas: varios del repertorio de ambos y unos cuantos del conjunto Verano Fatal, del que sorprende cómo cada uno aporta su lado más sórdido para crear varias composiciones dignas de tener en cuenta.

Sisa
Solfa volvió a ser Sisa en Barcelona y por un momento alcanzó el toque mágico de retornar al pasado como si el tiempo no hubiera transcurrido para nadie. Los (larguísimos) monólogos en los interludios contribuyeron a crear un universo absurdo e hilarante que poco a poco absorbió a todos los espectadores, incluso a los más jóvenes o no iniciados en el universo de Sisa, que formaban un potente murmullo durante el inicio de la actuación, pero que poco a poco se fue apagando ante lo que tenían en el escenario.
El final del concierto, con la entrañable Qualsevol nit pot sortir el sol supuso una cima de emoción (toda la sala haciendo coros al Benvinguts, passeu passeu) que llevó a un Sisa en plena catársis a realizar inesperados bises uno tras otro para suplicio de los organizadores.
Le supieron perdonar, porque todos sabían que él se lo merecía.

The Wedding Present
El gran regalo del RDL Music Weekend, ver a The Wedding Present interpretando íntegramente el George Best no decepcionó. La intensidad que la veterana banda mostró durante todo el concierto fue digna de antología, sin un minuto de descanso, con un sonido potentísimo y perfecto y sin un solo fallo.
Antes y después del repertorio del álbum del 87 tocaron temas de otras épocas inteligentemente escogidos para entrar en calor al inicio y como contrapunto algo menos excitado para terminar. La actuación no tuvo concesiones, fue una sucesión de metralla, con apenas un par de interrupciones entre canciones para que Gegde comentara un par de detalles con los fans. El sonido de un disco de hace veinte años resultó sorprendentemente actual, y supieron adecuar el tono y el ritmo a una cita como la del Apolo. Muy grandes.

festivalesdepop.com :: Es una Producción Helmet :: correo@festivalesdepop.com

inicio | agenda | fotos | festivales | conciertos | entrevistas | listas | zona abierta | quiénes somos | boletín | suscríbete | archivo

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons