Dorian
Un grupo que está creciendo mucho últimamente.
Su concierto supuso una inyección de música bailable más
ligera, con recursos sonoros muy interesantes y atractivos, aunque,
todo hay que decirlo, muy inocentes. Aún así, su mezcla
de ritmos potentes con el pop ochenteno a la española resulta
un caramelo muy difícil
de rechazar, y no sólo eso, si no que alguno de sus temas tiene
un inmenso potencial para convertirse en verdaderos rompepistas.
dj Link
El portugués ofreció una sesión de mucho nivel aunque
algo irregular. En algunos momentos alcanza giros de mucho nivel, manejando
perfectamente el tempo de las bases, pero lo cierto es que esos grandes
momentos hacían desmerecer al resto de la actuación, bastante
más flojo.
Ellen
Allien
Pese a contar con mucho detractores dentro del purismo de la
electrónica, la sesión de la berlinesa fue uno de los puntos
más destacables de esta edición del Electrosonic. Las
interesantes experimentaciones de sus últimos trabajos dejaron
paso a una sesión
más puramente techno, pero llena de detalles sorprendentes, de
juegos sonoros y de guiños que lo convirtieron en lo más
enriquecedor del fin de semana. Además, esta vez ella estuvo
a la altura: animada, bailarina, sencilla y cercana a un público
que vio amanecer sin parar de moverse gracias a este fenómeno.
Se puede decir que tanto los anti como los pro Ellen Allien salieron
contentos, pero los primeros más gratamente sorprendidos.
Kiki
Divertidísma sesión del finlandés, que
encontró un sonido idóneo para el festival. Se notó
su eclecticismo y se agradeció, y además supo mantener el
listón muy alto durante toda su actuación. Su peculiar fisonomía
y forma de moverse le convierten además en un personaje sumamente
carismático, así que ¿qué más se puede
pedir?
Jeff
Mills
La carpa más grande se llenó hasta la bandera
para ver a uno de los dj´s con más nombre desde hace muchos
años. Su sesión, pese a ser poco más que la repetición
de la fórmula del éxito, estuvo llena de momentos y detalles
de gran calidad, y es que estamos hablando de una figura puntera. De hecho,
para muchos fue el mejor momento del fin de semana. Así que, si
algo funciona, ¿para qué cambiarlo?
La
Mala Rodríguez
Espectáculo. Esa es la palabra que mejor resume la actuación
de La Mala en Electrosonic. Con una divertidísima sesión
introductoria de Dj Woody, hiceron entrada en escena la teclista, los
coros y los dos MC´s de raza negra que escoltaban a La Mala, que
con su seductor look (corpiño blanco y tutú enredado) eclipsó
toda la escena. Sus temas sonaron más atractivos que nunca, y supo
meterse al público (escaso) en el bolsillo desde el primer al último
minuto. Puede que realmente no sea lo más interesante del hip hop
nacional, pero su concepción para crear un espectáculo y
su carisma hacen que su éxito sea realmente merecido.
Nitsuga
Kielmannsegge
Una de las sesiones más divertidas de la noche del viernes. Una
música ideal para la desinhibición pero no recomendada para
puristas. Aportó un toque de variedad en la carpa al aire libre
que se agradeció.
Óscar Mulero
Un imprescindible en esta clase de festivales. Su larga sesión,
pese a ser de las primeras de la noche del sábado, atrajo a una
más que considerable cantidad de espectadores que llenaron la carpa
más grande. En cuanto a su sesión: una vez más repetir
la fórmula que tanto éxito le ha dado. Uno ya sabe lo que
le espera y puede decidir en consecuencia.
Teenage bad girl
La sorpresa del festival. Su electrónica salpicada
por detalles rockeros sonó realmente potente. La sesión
no tuvo ningún momento de decaimiento, y todos los presentes se
dejaron llevar por el irresistible ritmo de este dúo francés:
encargados de seguridad incluídos. Un nombre a tener en cuenta.
The
Penelopes
El momento más freak de la noche. Los movimientos pélvicos
de su solista, ataviado con una bandana japonesa supusieron un momento
realmente divertido, pero no pudo evitar que el concierto resultase verdaderamente
flojo. Sin embargo varios de sus temas, como su nuevo single, tienen una
complejidad bastante interesante, y da la impresión de que pueden
regalarnos varias sorpresas.
Triángulo
de amor bizarro
Su concierto sonó con mucha fuerza y pegada. La hora y el hecho
de ser uno de los grupos “distintos” del cartel hicieron que
el público no fuera precisamente numeroso, pero demostraron que,
dentro de su estilo, son una de las propuestas más interesantes
de la música nacional actual. Y, por qué negarlo, más
de uno tenía ganas de ver guitarras y escuchar voces.
Vitalic
El francés, uno de los nombres más destacados
del certamen, ofreció una sesión irregular. En algunos momentos
alcanzó ese sonido tan original y característico que le
han hecho obtener una legión de fans enorme, pero en otros su fórmula
se volvía mediocre y machacona. A pesar de todo, todo el público
se quedó con ganas de más cuando abandonó el escenario
grande. Resultaría interesante verle en otras circunstancias, donde
pudiera experimentar más con su sonido y ofrecer esas piezas únicas
que sabemos que puede sacarse de la manga.