La agencia de promoción
Boogie
Motosierra sigue con su exitoso empeño de organizar conciertos
de lo mas divertidos y multicolores. Además del petardeo reinante
en sus ya famosas
Bizarre parties, no descuida otros «segmentos
de mercado» y es capaz de ofrecer una triple ración del
punk más garajero y mugriento con el que uno se pueda topar en
los tiempos que corren.
Los Retrovisores provienen del sur de la provincia
Alicante, y bajo este nombre se agrupan la Hermana Sor Veroína
del Sagrado Corazón (batería), el Obispo A.F. Mazón
(bajo), Jessus Crypt, nuestro señor (guitarra y voz) y el Reverendo
J.M. Slim bran (guitarra y voz). Los Retrovisores facturan un retro-punk
marchoso y borrachuzo que aderezan con buenas dosis de rock and roll
y de guitarras surferas. Transitan por esa autopista imaginaria que pasa
de los Kinks a Jon Spencer pasando por Link Wray. Pusieron muchas ganas
y cumplieron con sobras en su misión de primeros teloneros.
Redentoras Humilladas es un grupo valenciano formado
por Jordi el Domador del ácido (guitarras y voces), Gema Sor Perdida
(bajo y voces), Paco Sr.Imbécil (batería) y Alex Almirante
Prusiano (teclados). A estas Redentoras lo que les va es el punk en su
versión más ye-yé. Son practicantes confesas del
gamberrismo más esperpéntico (fue un esperpento la idea
de «empolvarse» la nariz entre canción y canción
y a la vista del respetable –«
lo hacemos para parecer
más
malotes»- dijeron), y se saben de corrido la discografía
completa de Kaka de Luxe, Pegamoides y Parálisis Permanente. Coherentes
con sus principios, se empeñan en tocar de la peor forma que saben,
abusan de las versiones y en el escenario beben Marie Brizard a morro
directamente de la botella.
Directamente salidos de alguna maloliente cloaca de las que desembocan
en el Turia,
Jackson Milicia cerraron la noche con sobresaliente.
Jackson Milicia son unos infraseres desastrados que responden a los nombres
de Mr.Perfume (guitarra y voz), Happy Carrot (guitarra), Strawberry Nipples
(bajo) y Maese Burbuja (batería). Estos milicianos del punk montaron
una de aúpa en el escenario de la Sala Doce y Medio. Tralla, ruido,
caos controlado y asombrosamente coordinado y medido. Según sus
protagonistas, Jackson Milicia tocan «rock-punk-mugre», y
según quien esto suscribe lo de estos valencianos es una combinación
acertada de canciones rabiosas repletas de energía punk, un desvergonzado
sentido del humor y unas infames vestimentas y un penoso estado de ebriedad.
Lo mejor que puedo decir de ellos es que el suyo fue uno de esos conciertos
de los que sales convertido en fan.