El cuarteto
12twelve comenzó hace unos años más o menos ceñido al esquema del
post-rock, pero en su trayectoria ha sabido encontrar su propio camino, crecer y desarrollarse sin tener que recurrir a mimetismos foráneos o a fotocopias ramplonas.
Sobre el escenario los catalanes son un grupo que funciona sincrónicamente, una maquinaria engrasadísima en constante y permanente expansión. Un ente libre cuyos límites sonoros se los ponen ellos mismos.
Rock arriesgado,
free jazz, experimentación contemporánea,
bandas sonoras imposibles, ruidismo, atmósferas atonales, deconstructivismo
melódico, electricidad... De todo hay en la botica de 12twelve.
Si le añadimos a estos ingredientes la calidez que aportan saxo
y contrabajo, tenemos como resultado una receta sonora única, personal
e inequívoca, dispensada por una banda que se encuentra en estado
de gracia, y que mantiene intacta su capacidad de sorprender.
Durante su actuación no perdieron en ningún momento las
ganas de agradar y de comunicarse con el no muy numeroso público
que se congregó en el Nuevo Garaje (a pesar del «efecto llamada»
de haber sido recientemente portada en el Rockdelux) para disfrutar de
un impecable concierto que una vez más (es su tercera visita a
Murcia), no defraudó ni a propios ni a extraños.
De aperitivo asistimos al debut sobre un escenario de los locales
Klaus & Kinski, proyecto de reciente formación, que acaba de llegar con su primera maqueta a las semifinales del proyecto Demo 2006. Era su primer concierto y además les pidieron a la crítica que actuase con generosidad y así lo haremos. Evidentemente, necesitan soltarse más sobre el escenario, pero apuntaron detalles interesantes, tienen canciones prometedoras y un buen ojo para las versiones, aunque eso sí, sus canciones ganarían empaque y pegada si no fuesen tan largas. Dicho queda.
Nota: una vez más, gracias por todo al
Colectivo
Moog