Cuero, tachuelas, Jack Daniels y cerveza a raudales: son Nashville Pussy en directo
Nashville Pussy: keep on fuckin' - Foto: Ramón Tomás
Quién: Nashville
Pussy
Dónde: Apolo (Barcelona)
Cuándo: 9 de diciembre de 2006
Desenfreno
y frenesí
Entre cervezas frías, chupas de cuero, pelos largos y camisetas
de heavy metal, desfila el público de Nashville Pussy y entra en la sala
Apolo de Barcelona.
Los últimos acordes que lanzan los guitarristas
del grupo Sol Lagarto (quienes fueron conocidos por Nashville Pussy en el Festival Serie
Z) son una pincelada de rock duro basada en una mezcla de sus discos Mira
Adelante y Cálido. Aunque en algunas vibraciones
finales recuerden a Pearl Jam, la voz ronca del cantante Ernest
ruge en su línea atrevida. En el momento de despedirse Ernest se
sumerge en una balada romanticota que da paso al intermedio.
El público va creciendo en número y hay abucheos de
algunos de los que se amontonan a orillas del escenario. Las luces se desvanecen,
las voces se pronuncian y de pronto aparecen en escena las dos guitarristas
del grupo, Rutyer Suys y Karen Cuda. Tras un sorbo de su cubata se colocan
de espaldas al público expectante con una naturalidad pasmosa.
También entran sigilosamente el batería y el cantante del
grupo, Jeremy Thompson y Blaine Cartwright.
Un cuadro de saltos y brazos alza sus manos al escuchar la primera
pieza del conjunto vestido de negro. El Blaine estático se equilibra
con la agitación de las dos rubias despampanantes que le acompañan.
Feroces vapulean sus cabezas, se desternillan, botan, patalean y hacen
del ambiente un perfecto espectáculo circense.
Y después de temas inconfundibles como Let’s
get the hell outta here!, Blaine se enfunda una bufanda del Barça
y apunta que se la regaló su padre con tan solo trece años.
Mientras el cantante pronuncia algunas palabras en catalán, Clara
Segura, actriz de teatro y de la serie catalana Porca Misèria,
se aparta del bullicio que se cuece cerca del escenario.
Su inimitable destreza en la eléctrica otorga a Rutyer el cierre
de todas las canciones. Los seguidores más veteranos aprovechan
estos momentos para imitar las notas con sus imaginarias guitarras.
Seguidos de temas como Say something nasty, Highway
to hell y la nominada al Grammy de 1999 Fried Chicken and
coffee de su álbum de debut Let them eat pussy el público
yanqui sigue con ahínco un Go motherfucker go! terriblemente
salvaje.
A psycho member of the band es como presenta Blaime a su
estimada botella de Jack Daniels, que descubre ante un público
del todo entregado tras dar los nombres de la banda y señalar a
Rutyer con un afectivo My lovely wife.
Blaime, Rutyer y Karen se arriman para entonar She’s got
the drugs y él se abalanza sobre su público, que
lo impulsa con fuerza hacia arriba. También el batería aprovecha
para regalar sus palos a algún fanático de primera fila.
Finalmente, Blaime, abrazado a la Jack Daniels, felicita el año
nuevo con un Keep on fuckin' y se empapa la
cabeza de cerveza.